Una vivienda de playa de 1970 renovada para abrirse al Mediterráneo
Un proyecto de reforma integral en La Manga del Mar Menor ha convertido una casa de playa construida en los años 70 en un espacio moderno y funcional orientado hacia el mar. El trabajo, dirigido por el estudio de arquitectura MAAF, ha intervenido sobre una vivienda de cien metros cuadrados que conservaba tres dormitorios, dos baños y dos terrazas en su estado original, según publica Murciaplaza el 25 de octubre de 2026.
Los arquitectos explican que el inmueble presentaba una distribución que limitaba el uso de la zona de día: la cocina quedaba encajada entre la zona de noche y el salón y no tenía vistas al mar, además de existir un pequeño desnivel entre el interior y el porche que obstaculizaba la circulación. Los acabados e instalaciones, propios de la década de 1970, también requerían renovación.
"Crear una vivienda con un programa de necesidades igual que el existente pero adaptado por completo a una nueva forma de habitar la zona de día", dijo el estudio MAAF sobre el reto del proyecto.
Para resolverlo, el proyecto unificó salón, comedor y cocina en un mismo espacio abierto, con soluciones de diseño que permiten mantener diferencias funcionales mediante la iluminación, tratamientos de techo y carpintería a medida. La intervención priorizó la orientación de estas estancias y del porche hacia las vistas al Mediterráneo.
Otro de los elementos clave ha sido el diseño de un cierre a medida para la terraza frontal, que el estudio describe como una solución flexible de apertura. Según los arquitectos, ese sistema permite plegar completamente el ventanal e integrar interior y exterior en función de la posición, favoreciendo la fusión entre espacios y ampliando la zona habitable.
- Superficie intervenida: 100 m² en vivienda unifamiliar de playa.
- Programa original: tres dormitorios, dos baños y doble terraza.
- Objetivo: orientar la zona de día al mar y mejorar la circulación y funcionalidad.
El proyecto también abordó la redistribución del programa de noche —los tres dormitorios y los dos baños— para adaptarlos a las nuevas exigencias de confort y uso durante todo el año, con acabados y sistemas constructivos actualizados. El resultado, según la crónica, es una vivienda pensada como segunda residencia pero apta para estancias más prolongadas gracias a la mejora de su condición térmica y funcional.
La intervención en La Manga ilustra las demandas habituales en rehabilitación de costa: ganar relación con el paisaje, optimizar la zona de día y actualizar instalaciones y envolvente en inmuebles de segunda mitad del siglo XX.