La Asamblea Regional de Murcia ha aprobado este martes declarar a Pedro Sánchez persona «non grata» en la Región de Murcia. La propuesta, promovida por los diputados del Grupo Mixto José Ángel Antelo y Virginia Martínez, salió adelante con el respaldo del Partido Popular y Vox, mientras que el PSOE y los parlamentarios de Podemos e Izquierda Unida votaron en contra.
La resolución tiene un alcance político y simbólico. No impide al presidente del Gobierno entrar en la Región ni establece ninguna consecuencia jurídica. La iniciativa había sido registrada por Antelo y Martínez después de abandonar Vox y quedar integrados en el Grupo Mixto. Su debate se aplazó durante la tramitación parlamentaria y se celebró finalmente en el pleno de este martes.
Los argumentos de los promotores
Virginia Martínez defendió que la declaración responde, a su juicio, al rechazo existente en la Región hacia la gestión del Ejecutivo central. En su intervención vinculó la moción con las investigaciones y causas judiciales que afectan a personas relacionadas con el PSOE, así como con decisiones que considera perjudiciales para la comunidad autónoma.
«Pedro Sánchez es un peligro para nuestra democracia, es un peligro para nuestra seguridad y es un peligro para nuestra economía».
La diputada también sostuvo que el presidente del Gobierno carece de respaldo social fuera de su entorno político y cuestionó su continuidad al frente del Ejecutivo. Durante el debate citó, entre otros asuntos, la situación del trasvase Tajo-Segura, la financiación autonómica y varias infraestructuras reclamadas para la Región de Murcia.
- Promotores: José Ángel Antelo y Virginia Martínez, del Grupo Mixto.
- Apoyos: Partido Popular y Vox.
- Alcance: declaración institucional sin efectos jurídicos.
El rechazo del PSOE
La portavoz socialista, Carmina Fernández, criticó que el PP utilice la Cámara autonómica para dirigir sus reproches contra el Gobierno de España y contra su presidente. Fernández reclamó a los populares que precisaran hasta dónde llegaría su estrategia de oposición y defendió una enmienda a la totalidad para sustituir la iniciativa.
La sesión estuvo marcada por el enfrentamiento entre los grupos de la derecha y de la izquierda. La presidenta de la Asamblea, Visitación Martínez, llamó al orden en dos ocasiones a Virginia Martínez durante su intervención por el tono y las expresiones empleadas. Tras la aprobación, la declaración queda como una posición política de la Cámara, sin que el acuerdo determine nuevas actuaciones institucionales.