Rechazo vecinal al trazado que desviaría aguas de las ramblas hacia el Segura
Varias asociaciones de vecinos y colectivos de pedanías y barrios del sur de Murcia han constituido la Plataforma de Afectados por el Proyecto del Colector Norte para reclamar explicaciones sobre el trazado que propone la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) y el Ayuntamiento de Murcia. Los promotores del movimiento alertan del posible aumento del riesgo de inundaciones en zonas ribereñas.
Según los cálculos que circulan entre los afectados, la conexión final del colector a la altura de Guadalupe podría llegar a incrementar el caudal en el río Segura hasta un máximo de 118 metros cúbicos por segundo (m³/s). El proyecto plantea recoger las aguas de las ramblas de la zona norte de la ciudad y derivarlas hacia el cauce del Segura, con el objetivo declarado de evitar su desagüe natural en las zonas hondas situadas entre Espinardo y Zarandona.
Las asociaciones que integran la plataforma explican que ni el Ayuntamiento ni la CHS han ofrecido información clara sobre los riesgos que puede conllevar la ejecución del colector para las pedanías ribereñas y barrios del sur. En la lista de grupos fundadores figuran las juntas vecinales del Malecón y su Huerta, Rincón de Beniscornia, Barriomar-La Purísima, Carmelitanos, La Arboleja, Asociación Huerta Viva, Ecologistas en Acción y vecinos de Guadalupe, La Raya y Rincón de Seca.
- La plataforma celebra reuniones semanales en distintas pedanías para informar a la ciudadanía.
- La última asamblea tuvo lugar el jueves 22 de octubre en el centro municipal de Guadalupe.
- Los afectados piden comparecencias y aclaraciones públicas de la CHS y del Consistorio.
Expertos consultados por la plataforma han señalado que desviar el volumen de avenidas procedentes de los montes de Molina hacia el Segura podría incrementar el peligro de inundación en pedanías ribereñas y en barrios como el del Carmen, que ya presentan un alto riesgo ante episodios de avenida del río. Los representantes vecinales insisten en la necesidad de recibir información técnica detallada y de que las administraciones expliquen las medidas previstas para minimizar impactos.
La constitución de la plataforma y sus movilizaciones anuncian un proceso de interlocución —y posible conflicto— con las administraciones responsables del diseño y ejecución del colector. Los impulsores reclaman mayor transparencia y presencia institucional en las pedanías afectadas antes de que avance el proyecto.